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Archive for 6/10/11


La ficción inglesa está de moda.

Paraos a pensarlo durante un momento. Las series de éxito están dejando de tener a los yankis como protagonistas y centro del universo, para dejar paso a tipos con más pinta de veranear en Marbella que de ser estrellas de la televisión. Tanto es así que los mismos americanos se están dando toda la prisa del mundo en copiar punto por punto los formatos británicos que están arrasando en su propia y hegemónica industria (con el resultado que todos esperamos, una grandísima y soberana MIERDA).

Y es que el formato de series británico (las temporadas del show) ha revelado ser mucho más asequible que el americano. Temporadas de 12 a 14 capítulos – algunas veces menos, llegando a conformarse miniseries de pocos capítulos de larga duración -, en los que destacan, en mi humilde opinión, una serie de puntos:

  • Pocos medios económicos – con respecto a las superproducciones americanas – y una rentabilidad casi perfecta de los mismos.
  • Preferencia por la calidad del guión frente al teórico impacto comercial de la serie.
  • Pocos “capítulos de relleno” por temporada, debido precisamente a la corta duración de la misma.

Hay que destacar, de entre todas las cadenas de televisión británicas, a una en concreto que empieza a erigirse como la versión con monóculo y bombín de la HBO: La BBC. De unos años a esta parte, la mayor parte de las producciones de esta cadena se han convertido en un éxito casi inmediato, tanto de crítica como de público, no solo a nivel del territorio de S.M. La Reina, sino a nivel mundial. Las series que voy a enumerar a continuación son, entre otras, las que están consiguiendo que vuelva a escucharse el acento inglés (o escocés, o galés…) en los Estados Juntitos de América, sin que haya ningún tipo de burla de fondo.

DOCTOR WHO

Trust him.

A cada uno le tira lo suyo y, en este caso, una de las razones que me ha llevado a escribir esta entrada es el malsano vicio que le tengo a las aventuras del viejo Doctah.

Un alien de aspecto humano que viaja por el tiempo y el espacio en una cabina de policía británica de los 60 con la companion de turno. Un argumento original y simple que ha servido para dar al mundo la serie de ficción más longeva de la historia de la televisión mundial – 31 años en total de emisión, descontando la cancelación que sufrió la serie en 1989 y que se mantuvo hasta su vuelta en 2005 -. Daleks, Cybermen, Sontaran, Weeping Angels… Todo un abanico de criaturas y civilizaciones que forman parte de un imaginario pocas veces visto en una serie de televisión.

Pero el éxito del Doctor no se ha limitado sólo a su propia serie, sino que su principal Spin-Off, Torchwood – también están las Aventuras de Sarah Jane Smith -, ha sido un éxito total en tierras americanas con su cuarta temporada, Miracle Day.

SHERLOCK

¿Que ocurriría si el ingenioso detective creado por Sir Arthur Conan Doyle hubiera desarrollado su actividad en el siglo XXI? Bajo esta premisa se desarrolla una de las mejores series que ha dado la BBC en los últimos años, brillántemente protagonizada por Benedict Cumberbatch – Sherlock – y Martin Freeman – Watson, que dicho sea de paso, tomará el papel de Bilbo Bolsón en la adaptación de “El Hobbit” que tiene Peter Jackson entre manos -.

Una nueva reinvención del personaje guiada por la batuta de Steven Moffat – también encargado actualmente del devenir, con mayor o menos acierto, de Doctor Who -, cuya primera temporada ocupa tan solo tres capítulos de una hora y media cada uno, prácticamente una trilogía cinematográfica, y que comienza narrando los mismísimos comienzos literarios de Holmes en “Estudio en Rosa”.

Podría seguir citando otras series como Paradox, Being Human o Merlín, pero hay otra cadena que ha soltado al panorama mundial otras dos grandes series en los últimos años: Channel 4.

SKINS

Sexo, drogas, bullying, desórdenes alimenticios, fiestas… Adolescencia en estado puro vista desde el punto de vista más crudo y adulto realizado hasta la fecha. Skins narra la historia de un grupo de amigos de Bristol en plena efervescencia juvenil y con una falta de respeto hacia su salud que está bastante de actualidad en los tiempos que corren.

Una de las curiosidades de la serie, y que levantó cierta polémica entre sus seguidores en su momento, fué la decisión del equipo de producción de renovar por completo el cast de actores en su tercera temporada, y en la que sólo se mantuvo el personaje de Effy del reparto original hasta la última renovación que sufrió el elenco en la actual temporada – la quinta-.

Cabe destacar el hecho de que la industria americana se apresuró a realizar una versión propia de la serie – Skins US -, a la que no le he dado una sola oportunidad tras ver unas cuantas opiniones sobre la misma tanto de la crítica como del público (me remito a lo dicho en el segundo párrafo de éste artículo).

MISFITS

Y para cerrar este artículo, otra de las series que me ha tenido enganchado a la pantalla del ordenador una razonable cantidad de tiempo.

Pongámonos en situación. Un grupo de jóvenes, todos ellos con problemas de cierta importancia con le ley, y que cumplen una condena de servicios sociales en el mismo centro. De buenas a primeras, y sin ningún tipo de explicación al respecto – punto a favor de la serie, bajo mi punto de vista -, se desata una tormenta de proporciones bíblicas y, tras el impacto de un rayo, los protagonistas empiezan a desarrollar poderes.

Y aquí está el enorme gancho de la serie. Un grupo de delincuentes juveniles con muchos pajaritos en la cabeza y poderes sobrehumanos. Todo ello respaldado por un guión muy bueno y un elenco de actores de categoría, en el que destaca Nathan por encima de todos – interpretado por Robert Sheehan, y que no continuará en la tercera temporada debido a la cantidad de puertas que le ha abierto el éxito con este personaje -.

Tan sólo 6 capítulos por temporada mas un especial navideño en la segunda hacen de Misfits una serie muy entretenida e increiblemente rápida de ver, sin tramas innecesarias y con un desarrollo de la serie bastante lógico – que está por ver si se mantendrá tras la ya citada e inesperada marcha de Sheehan de la serie -.

Y con esto doy por finalizado el artículo, no sin antes instaros a que le deis la oportunidad a otras joyas de la ficción británica – quizá no tan de actualidad – como podían ser Monty Python’s Flying Circus, Red Dwarf o The IT Crowd.

Goodbye, fellas!

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