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Posts Tagged ‘anestesia’


Viendo que a todo el mundo le gusta escuchar las desgracias ajenas y reirse de las mismas; y viendo el éxito de nuestro colega alérgico, vengo a presentaros a un nuevo amiguito dentro de lo que lo llamo “Enfermedades Porque si”: El Colon Irritable o Sindrome del Intestino Irritable (SII).

Pa’ que no digáis que no aprendéis con la Tasca. Eso es lo que está irritado.

¿Por qué lo llamo Enfermedad Porque Si? Porque, a pesar de ser algo bastante común (sobre un 15 o 20% de la población la sufre), no se tiene ni la más remota idea de por qué pasa ni de cómo combatirla. Para empezar, está catalogada como enfermedad mental y no digestiva, lo cual dice mucho. Personalmente, yo creo que es una forma de llamarle a un diagnóstico que todavía no se tiene muy claro qué es. Una de las cosas que más gracia me hacen de esto, es que entre los síntomas se incluyen: Diarrea, estreñimiento (si, las dos), gases, dolores abdominales e intestinales y alguna cosilla más que me dejo. Ahí lo llevas, el pack completo. Claro que todo esto no te lo dicen hasta que no te han hecho mil pruebas, incluyendo análisis de sangre, de heces, colonoscopia (que explicaré más adelante), pruebas de alergia, pruebas para saber si eres intolerante a la lactosa, pruebas para saber si eres celiaco… Que solo te falta casarte con el especialista Digestivo, vaya. Es una enfermedad que, como os podeis imaginar, no tiene tratamiento, asi que te quedas con ella para toda la vida. Es como un colega coñazo, que te sigue a donde vas y te obliga a hacer cosas en los momentos más inoportunos.

Cuando te dicen “te tenemos que hacer pruebas”, lo último que te esperas es la colonoscopia, que es igual que suena, horrible. No solo no puedes comer el día anterior nada que no sea caldo, sino que esa misma noche te dan litros (literalmente) de laxante para que el intestino quede limpio como una patena. Resumen: llevate el PC o consola al baño, porque no te merece la pena levantarte del trono. Llegas alli, temprano por la mañana, andando como un cowboy (por el escozor) y muerto de hambre y te meten en una sala donde dos amables señoras te dan la prenda que quizá conlleve la pérdida más absoluta de dignidad en la historia de la ropa: La bata azul con el culo al aire. Te tumban en una camilla y, si tienes suerte te anestesian y no te enteras de nada; si no la tienes, te sedan y te quedas ahi, despierto, en posición fetal y con tu orificio da salida completamente indefenso. Adivinad a qué grupo pertenecí yo. Mientras esas dos amables señoras te introducen un tubo con una cámara por el culo (tal cual) y van comentando lo que van viendo, tu rezas a todos los dioses habidos y por haber porque ese suplicio acabe rápido, preguntándote si cuando salgas ese enfermero tan guapo que cuando entraste no te interesaba estará disponible esa noche (ya que lo tienes limpito, por lo menos usa el recto). Si por un casual de la vida, los sedantes son de los buenos y te hacen efecto, te irás quedando adormilado poco a poco… hasta que una de las amables señoras, amablemente te diga que no, que no te puedes dormir, que te tienes que mover. Si señores, tienes que girar sobre ti mismo, tirado en una camilla, mientras un tubo con una cámara penetra bien en tu cavidad anal. Ni que decir tiene que después de aquella experiencia hay chavales que ya no me parecen tan feos.

Si, así me quedé, eso pone.

Así me quedé después de aquello.

Os explico un poco mi dia a dia con este coñazo. Yo me levanto por la mañana y por lo general cago una horita después o así. Si me tomo un café a media mañana (cosa que suelo hacer), cago otra vez. A la hora de almorzar, hay veces que ni siquiera termino de almorzar y otras que si, pero cago seguro. Por la tarde, meriende o no meriende, cago otra vez. Y para terminar de dejarme el culo como si me hubiera frotado con un cactus, la cagada antes de acostarme. Si, señores. Cago a razón de 3-4 veces al día, toda una hazaña. Algún tasquero que ha vivido conmigo os lo confirmará, soy un Ilustre Cagón. No contento el colon con cabrearse y hacerte cagar hasta el hastío, tiene otro punto fuerte: cuando terminas, la sensación no es de placer, sino todo lo contrario, parece que no acabas nunca. Esa sensación de “si aprieto sale algo más por cojones” (pero no, no sale nada), esa es la peor. Aunque sin duda una de las peores cosas (al menos en mi caso) son los gases: soy una bombona de butano andante. Coma lo que coma, beba lo que beba, siempre tengo gases. Duelen, molestan y huelen, no creo que necesite explicar lo que esto significa para todo aquél que me rodea.

Pew Pew Pew Pew... estás muerto.

Podéis llamarme Wanchisniro le Pew

Hablemos de la dieta que, en teoría, debería seguir a rajatabla. Para empezar, olvidémonos de los destilados (ron, whisky, ginebra, etc…) lo cual, a estas edades y con el gusto por el alcohol desarrollado en esta Tasca, podréis entender fácilmente la putada que me supuso eso. Pero bueno, todavía me queda la Cerveza, bendita cerveza y mi querido vino, que viva el Fino. Tampoco debo comer comidas muy grasas (véase comida basura, buffets… to lo bueno, vaya), ni comidas picantes, ni comidas muy especiadas, ni comidas con fibra, ni comidas sin fibra. Tampoco me conviene comer demasiados lácteos, chocolate o frutos secos. En definitiva: Debería pegarme el resto de mis dias comiendo pucherito, sin mucho arroz y sin pringá… y todos sabemos que un puchero sin pringá ni es puchero ni es ná.

En fin, espero que vosotros, mancha de cabrones, disfrutéis leyendo acerca de mis desavenencias. Si alguno de nuestros lectores lo sufre, bienvenido al club, campeón. Para los que no lo sufrís, enhorabuena, hijos de puta.

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