Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘gordo’


La anterior entrega dio sólo un pequeño atisbo de qué puebla la mente de los parroquianos cuando se trata de la pesadilla de ver al Gordo muerto sin nada que publicar a título póstumo. Y es que hay cosas con las que no se puede jugar, como son las esperanzas de miles de niños que tendrán que esperar a que le salgan algunos pelillos antes de poder entender qué vio Bran desde la ventana. Por eso, por esos niños, tenemos que ponernos en las peores, porque queremos que nazcan y si los frikis se suicidan antes de procrear, mal vamos, y si lo hacen después pues vaya faena. Hoy seguimos ilustrando cómo sería el mundo (además de ligeramente menos poblado) , en “the worst case scenario”, véase qué pasaría si el Gordo palmase antes de poner el “The End” en el último tomo de Canción de Hielo y Fuego.

Para la anterior entrega: ¿Y si George R. R. Martin muriese mañana? – 1ª Parte

Para la entrega actual… Sigue leyendo. No, de hecho, deja de leer. Si necesitabas esa aclaración no te queremos por aquí.

“World War Wordo” por ElDoctor13

La noticia de la muerte de Martin recorrió el mundo entero en apenas unos minutos, dejando a su paso una estela de desesperación y rechinar de dientes.
Pero (contrariamente a lo que todos esperaban) no fue un cochinillo, un zumo de albóndigas o un quíntuple big mac la causa de su muerte.  Tras las insistencias de su esposa, el bonachón gordito se decidió a probar aquello del footing y salio a trotar cochineramente por una carretera local . Tragicamente, a los pocos metros, un tirón en uno de sus inmensos y oxidados muslos le dejó postrado en el suelo sin poder moverse.  Desgraciadamente para él, la única persona que acudió en su ayuda fue un fan que acababa de leer el pasaje de “La boda roja” y al reconocer al autor no pudo reprimir su ira homicida.
Sin importar el porqué, legiones de seguidores se quedaron huérfanos y aparentemente sin posibilidad de conocer el final de la saga. El llanto y la ansiedad se apoderaron de aquellos que ansiaban saber el destino de sus amados personajes. La humanidad clamaba por obtener la conclusión de las crónicas de Ponientes.

Apenas un año después, dos versiones diferentes de una nueva entrega vieron la luz: una auspiciada por la viuda de Martin y la otra elaborada por el grupo de colaboradores del fenecido autor.  Los fans, confusos al principio, no tardaron en tomar partido defendiendo que la  versión que más le gustaba era la canónica. Cuando la serie de la HBO llegó al punto de divergencia decidió tomar su propio camino y crear una historia paralela.

Aquello fue el principio del fin. Y ahí se lió parda

Un fan que aseguraba estar poseído por el espíritu de Martín saco su propia versión;comunidades de aficionados elaboraron las suyas propias basados en formulas de entropía cuántica sobre sus propios conocimientos de la obra para defender que su historia era la lógica,; supuestos manuscritos escritos por el mismísimo George antes de morir brotaron por internet y ruinas recónditas.  En pocos meses un centenar de continuaciones pululaban por todo el globo  y la gente tomaba partido a favor de una de otra para determinar cual era el autentico canon.

Pero a diferencia del final de Lost o la Santisima Trinidad, esto no fue solo una discusión de frikys.

Al tiempo que las agresiones y los atentados florecían por todos los continentes; los gobiernos, grupos de poder y sociedades secretas utilizaron toda su influencia y recursos para imponer sus versiones predilectas. Desde Alemania, Angela Merkel amenazó con disolver la Union Europea si no se reconocia como verdadera continuación aquella en la que las guerras de Poniente acababan  con el banco de Braavos hipotecando los 7 reinos por los impagos de los contendientes. Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, amenazó a Occidente con el desastre nuclear si no claudicaban ante su libro, en el que Ramsay Bolton (a su juicio, el personaje más entrañable y simpático) acababa ocupando el Trono de Hierro. El NWO, los iluminati, los masones y los reptilianos se enzarzaron en una feroz contienda secreta utilizando el control de masas y la guerra financiera para sentar a Tyrion, Danny, Jon o Rickon en el  Trono.

¡El Norte recuerda, hijos de puta!

En Connecticut, un atentado suicida por parte de una célula terrorista de fangirls de Khal Drogo se saldó con la muerte de cientos de inocentes y algún que otro geek.  Fue este el hecho que acabó desencadenando una guerra abierta y mundial, donde hermanos, padres e hijos y antiguos compañeros de clubs de rol se enfrentaron en una cruenta contienda fratricida.  Una yihad de frikismo se expandió como la pólvora, con los fanáticos enarbolando lo que reclamaban como el canon legítimo de la saga.

Los bombardeos masivos no se hicieron esperar y en poco tiempo América, Europa y Asia se habían convertido en un erial de polvo y ceniza.  Hordas de frikys histéricos enarbolaban los estandartes de sus casas antes de lanzarse a los campos de batalla. Sin duda fue la guerra más cruel y sanguinaria de toda la historia de la humanidad.Y  no tanto por la miseria, las muertes y el hambre que dejó a su paso; sino por tener que soportar, entre asaltos de tanque y lluvias de balas, las discusiones sobre si Arya molaba más que Daenerys  o quien ganaría entre Oberyn Martell y Victarion Greyjoy.
Peor aún fue el final de las agresiones, que concluyeron con un tratado de paz  que los pocos cientos de humanos restantes firmaron unánimemente . En él se declaraba la inutilidad del anterior conflicto, ya que resultaba evidente que Eragon era la autentica obra maestra de la fantasía épica.

Si es que tanto libro de dragoncitos, espaditas y pamplinas no podía traer nada bueno.

“El silencio de los gordacos” por Capitanzocalillo

Año 2030. Tras años de investigación, por fin el conocido como proyecto George R.R .Martin ha sido eliminado. La eliminación se produce tras someter al sujeto a una radiación de microondas que destruyen los nanobots que invaden el cuerpo inerte del ciudadano antes conocido como CENSURADO POR SPOILER.

El proyecto George R.R .Martin consistió en el lanzamiento de unas máquinas microscopias conocidos como nanobots desde el planeta Westeros  a la Tierra. Westeros es un planeta habitado por seres súper inteligentes pero con una cantidad de recursos orgánicos extremadamente escasa, por lo que la vida en Westeros estaba al borde de la extinción.

Aqui los colegas esmayaos perdíos

Los nanobots invadían un cuerpo humano, controlando sus acciones como si de un robot se tratara. La misión del cuerpo controlado sería introducir tanta materia orgánica como fuera posible dentro de sí mismo para poder abastecer de nutrientes a toda la población de Westeros una vez de regreso. Con el problema con el que no contaban los habitantes de dicho planeta es que el cuerpo humano tiene una capacidad limitada, y la excesiva ingestión de nutrientes junto con la vida sedentaria a la que sometían al sujeto para no perder ninguna de las valiosas calorías, hacían que las funciones vitales de los cuerpos controlados comenzaran a fallar, llevándolos a la muerte.

Se decidió entonces elaborar un sistema de control mediante los informes codificados con el nombre “Canción de hielo y fuego”, que tomarían forma de relatos fantásticos para que los terrícolas no sospecharan. En dichos informes, se encontraban claves sobre las acciones que iba realizando el sujeto controlado, así como qué tipo de nutrientes introducía dentro de sí mismo (de ahí las descripciones tan detalladas de las comidas en los libros). Cuando un sujeto moría, también se reflejaba en los informes, haciendo que un personaje que llevara el nombre del que antes fuera humano, muriese también. (Se encontraron las tumbas vacías de un hombre llamado Ned Stark, muerto por infarto; Renly Baratheon, el cual falleció tras consumir 4 kilos de carne en mal estado, etc.…)  Cuando en los informes se reflejaba una muerte, se enviaba una nave a recoger el cadáver del sujeto, que era vaciado y devorado por los habitantes de Westeros posteriormente.

¿Dónde esta el gordo? ¿Y el gordo?

Tras años de investigación sobre desapariciones de cadáveres de personas obesas, y un minucioso desencriptamiento de los libros, se consigue dar con el sujeto y se procede a su eliminación, con el objeto de que la invasión Westeriana no acabe con los recursos de la Tierra.

“Advanced Morcones y Modorras” por SandroNv

Y el Gordo murió dejando su obra inconclusa. La pena invadió miles de corazones. Cientos se lanzaron al mar, otros cientos caminaron hacia piras funerarias, y otros se enterraron en la nieve con la esperanza de despertar a un mundo mejor, donde las grandes historias fuesen concluidas.

A los pocos días de la muerte del Autor, muchos autoproclamados “herederos” salieron a la luz con versiones del final, diciendo extraerlas de manuscritos propios del genuino Gordo; sin embargo, las incongruencias entre ellas y con el manuscrito original hicieron que los fans de corazón de la saga ahora llamados “El Khalasar de Khal Gordo” les dieron caza a todos y cada uno de ellos por herejes y mancillar la palabra del Autor.

Pero todo cambió 12 meses tras su muerte cuando se produjo la lectura de la última cláusula de su testamento. La cual incluía la retransmisión de la última grabación del Gordo en vida. En ella, el adorable viejo que a tantos encandiló con sus escritos, desmentía (mientras se metía una fabada asturiana entre pecho y espalda) su participación en un selecto grupo de individuos llamado el “Opus Aslani”, un grupo de autores fundado por C. S. Lewis, y del cual participaron en su día seres tan pintorescos como J. R. R. Tolkien, Walt Disney, Gygax y Arneson, Robert E. Howard, Moorcock, e incluso Conan Doyle, quien se unió cuando la primera generación no eran más que unos jovenzuelos. Entre irónicas risas, el Gordo explicaba que esta sociedad se había hecho poderosa con el paso de los años, y que a día de hoy eran los responsables de multinacionales como KFC, Taco Bell, Pepsico (y con ella Matutano), Nestlé, Standard & Poor’s, la BBC y el Grupo PRISA (responsable de Sálvame Deluxe). Pero esto no era lo más importante, el meollo del asunto era lo que en la Obra llamaban “El Legado”. Según su testimonio, la Obra contaba con un número indefinido de frikis y becarios que trabajaban para ella en secreto a cambio de pequeñas concesiones literarias y participaciones en las multinacionales, becarios con la misión de construir mausoleos subterráneos donde los Autores pudiesen guardar todos sus manuscritos inéditos protegidos por miles de trampas aberrantes y, por supuesto, letales.

La última declaración del Gordo en la grabación aseguraba que Canción de Hielo y Fuego llevaba terminada desde 2001, y que quien quisiera conocer el verdadero final, debería descifrar las localizaciones de los santuarios de la “Obra”, todos encriptados en los escritos de los citados autores.

Aquí podemos ver a una de las becarias recibiendo su paga. Ingenua ella, que no sabe que trabaja para un fin superior.

Sobra decir que minutos después de que se visualizara el video, J. K. Rowling que quería tener los derechos de publicación de semejantes joyas, y que estaba enfadada porque nadie le invitó a formar parte de la Obra, contrató al gafitas de Stargate (el de la película, que molas más que el de la serie) y a un ejército liderado por los mercenarios de Stallone para que recuperasen el primero de los manuscritos. Tras un estudio intensivo de los textos durante 315 horas ininterrumpidas, patrocinado por Burn, el efectivo se puso en marcha al Valle de los Caídos, localización que le pareció graciosa a los de la Obra por la afición que tenía el caudillo por las sociedades secretas.

Al entrar el mini-ejército y colocarse 32 personas sobre una de las placas de presión, activaron la primera de las trampas que resultó ser una cepa ultra tóxica de toxina de E. Coli; lo que produjo que todos los presentes murieran de diarrea segundos después de su entrada. Mandando al garete el 89% de la fortuna de Rowling, y dejándola fuera de la carrera por los manuscritos que, con la masacre española, habían probado su existencia.

Desde ese incidente, se abogó más por pequeños grupos especializados en la infiltración de ruinas y recuperación de reliquias.

En un par de años ya se habían recuperado, 139 escritos sobre niños perdidos en Narnia, 7 módulos de D&D 1ª edicíon ambientados en Darkmoor, una serie de novelas cortas llamadas “Baggings’ Advetures: The Early Days”, un extenso ensayo en el que se contaba cómo Watson le daba a Sherlock algo más que “su medicina”, y, por supuesto, las tres cuartas partes del sexto libro de Canción de Hielo y Fuego: Vientos de Invierno.

La sociedad ha cambiado radicalmente y los pequeños grupos de “recuperadores” florecen aquí y allá, a la demanda de grandes magnates y poderosas editoriales con deseos de poner sus manos sobre tan preciados especímenes. También han florecido los realities dedicados a estos grupos que no dejan de ser una interesante fuente de ingresos y líderes de audiencia debido al alto número de muertes en directo. Y así siguió durante mucho tiempo.

El matrimonio Jones, máximos líderes de audiencia durante 12 años consecutivos según la revista TP.

Read Full Post »


Muchos somos los frikis que seguimos la popular saga de “Canción de Hielo y Fuego” y, por suerte o por desgracia, cada día somos más. Fans incondicionales de los escritos de George R. R. Martin, y que esperamos con ansia la publicación del siguiente tochaco de la saga. Sin embargo, cada vez las entregas se demoran más y cada vez vemos al gordo más gordo; y no hace falta ser Gregory House para saber que eso no es sano en ninguna cultura (a la tasca me remito: Super Size Me). De modo que junto con el número de fans, también crece el número de fans que temen que nuestro prolífico Gordo muera de aterosclerosis antes de terminar la saga.

Por nuestra parte, en la Tasca, hemos querido hacer de profetas y prever qué pasaría de darse esta fatídica situación. Así que aquí reportamos una pequeña antología de “¿Y si…?” con nuestras pequeñas teorías.

Gordo comiendo.

Es irónico cómo tanta felicidad puede acojonar a tantas personas. No es consciente de que nuestro corazón sufre un poco cada vez que escribe las palabras “empanada de pichón”

“¿Martin muerto? MIS COJONES.” Por DivagaR.

“Sangre y Fuego”. El lema de los Targaryen sería una manera bastante acertada de resumir el caos que se desató tras la muerte del amigo George. Legiones de frikis (y de no tan frikis, por obra y gracia de la HBO) encolerizados y sedientos de sangre, unos por la no conclusión de la que estaba llamada a ser la saga de fantasía épica definitiva, otros por la deriva total en la que se sumió la serie, en las que los personajes muertos iban y venían al más puro estilo Marvel, siempre a discreción de quien tomara la riendas del guión.

Pero en los bajos fondos del mundo pre-apocalíptico en el que se sumía poco a poco la humanidad, unos seguidores de la saga especialmente desquiciados decidieron llevar a cabo la única obra que devolvería al mundo su estabilidad y a ellos su cordura perdida, conjuntamente con el desenlace de las aventuras de Poniente: Resucitar a George R. R. Martin era prioritario.

Se cuentan muchas historias, cada una más retorcida que la anterior, de las atrocidades que dichos seguidores (posteriormente conocidos como “Los Sin Rostro”, ya os explicaré por qué) cometieron en nombre de su cruzada. Algunos dicen que arrasaron pueblos enteros desde Haití hasta Nueva Orleans sacrificando gente para atraer la atención del Barón Samedi, uno de los Loa del Vudú. Otros dicen que finalmente encontraron la copia original del Necronomicón en algún punto en las ruinas de la antigua Irak, salpicando su camino de los esclavos dejaron su vida en las excavaciones. Los hay incluso que aseguran que sacrificaron a Stephenie Meyer a los Primigenios. El caso es que, escuchara quien escuchara, no se sintió demasiado agradecido por los sacrificios hechos en su nombre.

El Gordo volvió, por supuesto. Nadie se pone de acuerdo en cómo, pero lo cierto es que volvió. Y bien podría haber hecho si hubiera seguido pudriéndose en su tumba. El que otrora fuera un ancianito bonachón regresó al mundo como el avatar corpóreo del mal. Un ser oscuro y cruel, cuya primera acción fue la de arrancar la cara a aquellos que lo trajeron a este mundo (al parecer, dijo que lo de los Inmaculados era más divertido, pero que lo tenía muy visto).

Lo que hasta entonces era un mundo pre-apocalíptico se convirtió en apocalíptico del todo. El Gordo Cabrón, como se le conoció desde entonces, adquirió un modus operandi similar al que utilizara como escritor. Masacres aparentemente aleatorias y difícilmente justificables que dejaban al espectador con el ojal torcido y a él con cara de placer.

¿Los libros? Oh sí, por supuesto, se publicaron. Y fueron un éxito tan grande como se hubiera podido esperar. La pregunta que todo el mundo se hace es… ¿A qué precio?

La Plata y sus coleguitas, evidentemente cabreada por el indigno final que le dieron en la serie.

“La Historia de Hielo y Fuego Interminable.” Por Darkslig.

Tras el fallecimiento del ingenioso hidalgo Gordo de New Jersey, Nueva Rumasa aprovechó la coyuntura para hacerse con los derechos de todas sus obras, imagen y demás paparruchas consumibles.

Durante años el fiel público fue martilleado con recopilatorios de la saga en diversos y múltiples formatos… Desde  “CdHyF Pocket Essos Edition” hasta “La Gran Enciclopedia del Onanismo de Poniente”… Decenas de supuestas obras nunca antes vistas salen a la luz… fotografías inéditas, cacharros de cocina con la cara de Martin e incluso un CD de grandes éxitos de la saga cantados por un coro rociero de Huelva, con temazos como “El Oso y la Rociera” o “Las lluvias de Castañuela”… Los precios suben cada vez más y los fans, hartos, pierden la esperanza.

Si es que Ruiz Mateos se parece a Lord Tywin, coño

Una década después, la serie de la HBO sigue la estela de Arrayán y, lejos de cancelarse, se embarca en un rumbo telenovelístico imparable con guiones cada vez más sexuales y absurdos, por lo que los antaño grandes fans ahora han olvidado todo aquello que amaron.

Sin embargo, un jovencito gordo (es importante que sea gordo) y marginado encuentra en una pequeña y polvorienta librería los dos ejemplares que faltaban de la serie por publicarse. El librero, que tiene una ligera semejanza a Martin pero con aire misticosiniestro, le aconseja que no los lea pues son para niños mayores.

El chaval no le hace ni puto caso, se va al trastero de las lágrimas (donde desahoga sus penas) y se pone a leer a la luz de un simpático y melancólico candil. Tras sumergirse en la lectura, acaba entrando en un mundo de fantasía alocadamente parecido a “La Historia Interminable”, solo que Fújur no es un dragoncillo de simpático carácter, sino que se asemeja más a un temible dragón negro.

Atreyu plz….

El jovencito intenta vivir aventuras en su nueva faceta literaria, pero el dragón se lo come por no hacer caso al Martin místico. De esos libros mágicos no sabe nunca nadie nada y al final Tolkien le mete un capón a Martin en el Infierno, por gordo y por vacilón, y otro al niño, por no hacer caso a sus mayores.

“El impostor que era buen chavea” por Wanchisneiro

Cuando nuestro querido y entrañable gordito la palmó (realmente comía como comen los personajes de sus libros, pero haciendo cuatro comidas al día más desayuno, almuerzo, merienda y cena), existía un chaval joven (al que llamaremos Jon mismo, que casualidad), al que Martin había confiado el secreto del final del libro. Resulta que el gordo murió atragantado por un alce al que intentó comerse poco asado, casi vivo durante una cena con el susodicho chavalillo. Éste, comprendiendo el alcance de la muerte, decidió que, si quería evitar revueltas en las calles y barricadas por todas partes, tenía que hacerse pasar por Martin. Escondió el cadáver (le quedaron lesiones de espalda pa los restos) y comulgó de su sangre, haciendo un solemne juramento al cuerpo inerte de que la saga acabaría como estaba previsto y se comió el resto del alce, el plato y la mesa. Así fue que en un tiempo récord nuestro amigo, gracias a su capacidad de almacenamiento, a una dieta digna de salir en un artículo de “Cocina estudiantil” y a un gran presupuesto para disfraces, se convirtió en George R.R. Martin.

Aquí vemos los entrantes… del desayuno

Haciendo esperar a los miles y millones de fans desesperados, tal y como lo hubiera hecho el gordinflas en vida, Jon sacó a la venta los últimos tomos de la saga siguiendo las indicaciones que Marin le había dado durante aquella fatídica merendola. Mal hecho: menos de dos días después de salir a la venta el último libro, miles de fans descontentos hicieron una quedada a través de 4chan y, aliados con /b/tards y una legión de Anonymous, tomaron a la fuerza la casa de Martin, cual toma de la Bastilla, colocaron en el tejado un estandarte de Anonymous y, encima de éste. la cabeza de Jon, que todos tomaron por la del gordito. Explicarían más tarde que el final era una mierda y que ellos mismos escribirían el final.  Desde entonces nadie ha vuelto a escribir jamás una novela de fantasía.

Se cuenta que los asaltantes lanzaban gordos en llamas por encima de las murallas de la casa.

TO BE CONTINUED…

Read Full Post »


Todos sabéis ya que en la Tasca somos amantes de la cultura grasa, lo que viene siendo ponernos cerdos a mierdas que cuantas más Es tengan o más animales hayan tenido que matar para hacerla, mejor que mejor. He aprovechado un comentario que tuve que hacer hace tiempo (ayer) para aportar otra referencia tasquense al mundo de los triglicéridos. Como es un comentario para la universidad, no he incluído palabras que podían quedar mal como “chotuno” o “coprofagia”, así que para variar vais a estar ante un post algo más serio de lo que os tengo acostumbrados.

Super Size Me es un documental en el que su creador, Morgan Spurlock hace un experimento consigo mismo en el que pasa un mes entero comiendo en Mc Donalds. La intención de este documental es comprobar los efectos que tiene la comida de este restaurante sobre un americano medio, para lo que además llevará un ritmo de vida acorde al que llevaría un americano medio controlando la distancia que camina al día y no realizando ejercicio físico alguno. Para contrastar los resultados se hace varias pruebas médicas ayudado de tres especialistas antes, durante y después de realizar el experimento. Además del experimento en sí, Morgan va más allá e investiga la situación actual de las empresas alimentarias americanas y la influencia que tienen con respecto a la población, así como el estilo de vida americano y el funcionamiento de distintos comedores, sobre todo los que se encuentran en colegios.

Image

Aquí Antonio después de la chapata de manteca de media tarde

El documental empieza con un caso judicial en el que se denuncia a la empresa Mc Donalds como la responsable del estado de salud de dos niñas que padecen obesidad. La denuncia será desestimada posteriormente debido a que no se puede demostrar que la obesidad haya sido responsabilidad exclusivamente de esta cadena de restaurantes. Esto lleva a Morgan a comprobar si una dieta basada en la comida de Mc Donalds tiene realmente efectos negativos. Deberá cumplir ciertas normas como comer únicamente comida que sirvan en Mc Donalds (incluido el agua), o pedir el menú Super Size si se lo ofrecen. A lo largo del documental observamos como los análisis médicos, así como la situación anímica de Morgan van empeorando hasta tal punto que su salud comienza a correr un verdadero peligro.

La razón por la que Morgan escoge precisamente esta cadena de restaurantes es debido a que es la cadena de restaurantes de comida rápida más extendida tanto en estados Unidos como en todo el mundo, y que da de comer a una cantidad de consumidores al día mayor que la población de España. Además, Mc Donalds plantea una estrategia comercial muy dirigida a los niños, tales como celebraciones de cumpleaños o menús infantiles con juguetes, o incluso un programa de televisión en el que el protagonista es el payaso icono de esta empresa, que hacen que los niños prefieran ir a Mc Donalds antes que a cualquier otro restaurante de comida rápida.

Image

¿Te has quedao con hambre, churrita? ¿Te frío un huevo?

Estéticamente, el documental se apoya en diversos recursos que hacen que el espectador mantenga el interés, tales como las experiencias personales de Morgan, las entrevistas a expertos en salud, investigaciones realizadas en centros escolares sobre el funcionamiento de sus comedores y educación alimenticia, animaciones explicativas, anécdotas que le van sucediendo a medida que realiza el experimento o incluso la inclusión de alguna imagen morbosa. Todo esto, dispuesto de manera equilibrada consigue que la narración enganche a quien lo está viendo. Además, el tiempo que transcurre en la narración discurre proporcional al mes que pasa realizando el experimento.

En cuanto al punto de vista ético, hay que partir de la suposición de que todo lo que se cuenta es verdad y que no ha existido malicia a la hora de manipular datos, acontecimientos, etc. Morgan parte de una posición claramente en contra de la empresa Mc Donalds, por lo que a priori el espectador debe ser lo suficientemente crítico como para entender que todo lo que refleja el documental debe ser sometido a juicio.

Es un documental que cuenta con una enorme cantidad de información, por lo que se supone que todo lo que se muestra ha sido debidamente contrastado y bien estudiado. Se podría discutir desde el punto de vista ético el hecho de que Morgan ponga en peligro su propia salud con el fin de conseguir resultados acordes a su hipótesis inicial, llegando hasta el final para terminar de realizar el estudio con éxito. No obstante, al ser el mismo creador del documental, el sujeto con el que se lleva a cabo el experimento, no supone un conflicto ético ya que él mismo es quien tiene el control en todo momento y no se ve bajo la influencia de un cargo superior o jefe que le presione para que lleve a cabo todo el experimento hasta el final: él mismo es el responsable de su salud y del experimento, por lo que la decisión de cómo se lleve a cabo es únicamente suya.

La intervención de los médicos y entrenadores que supervisan todo el proyecto, hace que el documental posea una credibilidad enorme, ya que ofrece datos tangibles que van más allá del estado físico o emocional que Morgan nos cuenta que sufre, además de dotarlo de una seriedad que no se le habría otorgado si hubiera decidido realizar el proyecto por su cuenta.
Otro punto de vista a tener en cuenta es el protagonismo que se le da a la cadena de restaurantes MC Donalds a la hora de relacionarla con el gran problema de obesidad que sufre Estados Unidos. Es cierto que es la mayor cadena de restaurantes del mundo, pero aún así no es la única que sirve comida basura. Existe una gran cantidad de cadenas de restaurantes que sirven comida rápida, y este documental las nombra únicamente de pasada, como algo anecdótico o insignificante.

Image

El coleguita Ronald un domingo a las 11 de la mañana después de haber hecho lote de anís del Mono con maracuyá

Hace también referencia a las comidas que se dan en los comedores de colegios, mostrando que la calidad de la comida que se les da a los niños puede ser bastante perjudicial para su salud y que los responsables hacen la vista gorda en cuanto a la calidad de la alimentación de estos. No menciona sin embargo una de las claves que debería ser importante a la hora de que tanto los niños como las personas en general sepan mantener una alimentación sana y equilibrada: la educación.
Pese a ser un documental con una gran cantidad de información, datos, animaciones que acompañan a lo que se cuenta constantemente, no da ninguna clave de cual podría ser la solución a este problema, ni qué directrices se deberían emplear para educar a las personas a la hora de elegir una buena alimentación. No culpa en ningún momento al ciudadano que no se preocupa por sí mismo, ni a los padres que permiten que sus hijos lleven al colegio golosinas o refrescos, sino que los trata como si fueran simples marionetas de unas empresas que controlan sus decisiones. Critica la falta de información alimentaria que ofrecen los restaurantes pero no muestra absolutamente nada de lo ciudadanos que no se preocupan en buscar esta información. Este documental estaría completo si no solo se limitara a atacar a las grandes empresas, sino a hacer una crítica a la población en general, haciéndoles ver que la mayor parte del problema no son estas empresas sino ellos mismos, la poca educación que reciben al respecto, la vida sedentaria que llevan, etc. Todo esto se ve reflejado en las entrevistas que va haciendo a las personas que encuentra por la calle, pero no ataca esta conducta como sí que ataca a las estrategias comerciales de las empresas y los lobbies.
Por otro lado hay aspectos del documental que lo hacen parecer un poco sensacionalista, como las llamadas telefónicas a su madre o a su novia, que pese a que reflejan la experiencia que va viviendo Morgan a lo largo del mes y cómo afecta no solo a él sino a los que tiene alrededor, carecen de interés informativo para quien ve el documental porque está interesado en el tema que se trata.
En definitiva, estamos ante un documental que denuncia los malos hábitos alimentarios de la población estadounidense (y del gran parte del primer mundo por extensión) a través de la experiencia de un tipo que come únicamente en Mc Donalds (pese a existir muchos otros restaurantes de este tipo) realizado con una gran cantidad de material audiovisual, como son entrevistas tanto a expertos como a ciudadanos normales y gente anecdótica, animaciones, y grabaciones de su experiencia personal, todo dispuesto y montado muy inteligentemente que hace que el documental resulte atractivo al espectador y capte su atención en todo momento.
No obstante, pese a la gran cantidad de información contrastada y el mérito que supone arriesgar la propia salud para poner de manifiesto un problema que atañe a gran parte de la población, el documental se limita a culpar de dicho problema a las grandes compañías, sin criticar la falta de educación o la despreocupación de las personas a la hora de llevar una vida sana.

Ya para terminar voy a ser buen chavea y os voy a dejar el link del vídeo, que está en youtube para ver por la patilla:

http://www.youtube.com/watch?v=1FELKZoeziw

Read Full Post »


Como adivinaréis por el título, no es una receta hecha para pusilánimes ni gente de esta que dice “no, yo solo quiero un poquito y ya está”. No, señores, esta receta está hecha para hombres de verdad, sin miedo a la indigestión ni a coger 4 kilos más de la cuenta. Comenzamos:

 

Para esta monstruosidad necesitaremos:

  • Carne picada por un tubo (en función de los que vayan a comer)

    La carne picada envasada de toda la vida de Krom.

  • Queso en cantidades industriales (a ser posible de distintos tipos).
  • Ajo (según la cantidad de carne y, sobre todo, según el gusto de cada uno).
  • Cebolla.
  • Perejil.
  • Orégano.
  • Patatas fritas (si, mezcladas con la carne y todo lo demás después de fritas… gloria).
  • Cerveza (si, cerveza)

Dado que esto no es una delicatessen ni mucho menos, lo que os voy a poner aquí es solo una versión de la susodicha orgía, a continuación os digo otros ingredientes que podéis usar para mejorarla:

  • Champiñones (se echan a la vez que la carne)
  • Pimiento (echarlo con el ajo y la cebolla)
  • Los sazonadores para Tacos o Burritos que venden en sobres.
  • Vino (tinto o fino, en vez de la cerveza)
  • Tomate frito
  • Huevos (convertir la orgía en un macrorevuelto de la muerte)

 

Para empezar, coged una sartén bien grande (os hará falta) y echadle un chorrito generoso de aceite de oliva (no queremos que se nos pegue nada a la sartén, que luego fregarla es un coñazo). La ponemos a fuego medio y añadimos el ajo y la cebolla para que se vayan friendo un poco.

En una sartén como esa, donde vemos al Tio Perico haciendo una paella para 2.

Cuando estén dorándose, añadimos la carne picada. La dejamos hacerse un poco, añadimos un chorro generoso de cerveza y dejamos que se evapore. Una vez que veamos que queda poca “salsa”, añadimos las patatas previamente fritas y vamos echando los distintos tipos de queso a trocitos, mientras removemos… en este blog fomentamos el trabajo en equipo, no lo olvidéis. Cuando veamos que está todo hecho una, como dice el título, orgía de carne y queso, añadimos perejil y orégano al gusto del consumidor, le damos un par de vueltecitas más y servimos. Nuestra Orgía de carne y queso ya está lista para consumir. ¡Engordad, mis pequeños, engordad!

Miradlo por el lado bueno, lo mismo después os cogen para una película.

Read Full Post »


Señoras, señores, animales y modernitos; aquí les traigo el súmmum de la pizza, la madre de toda las pizzas, el shawarma de las pizzas o, como decimos por aqui: “Ohtia, nosta weno ehto picha”. Después de probarlo no querrás volver a comer pizza normal nunca más. A pesar de que nada más leer el nombre tus venas se ponen como las de un americano leyendo el menú del Burguer King y tu colesterol empieza a preparar la fiesta, no es tan grasiento como parece. Procedo a contaros como hacer esta delicia gastronómica en vuestra casa.

Esta será vuestra cara al primer bocado

Lo primero que hay que hacer es tener una pizza (quién lo diría). Puedes hacerla tú mismo, comprarla precocinada en tu supermercado más cercano (esto es lo que hareis todos, no os engañeis) o, si teneis algo de pasta y quereis que vuestra boca se case con vosotros, pedir al Telepizza o derivados. En caso de comprarla precocinada o hacerla vosotros mismos, hornearla (o microondearla) hasta que esté hecha… necesitamos a esa zorra bien calentita y fundida. Hasta ahi, todo normal… pero ahora es cuando viene el momento de la verdad.

Mi recomendación personal

Cogemos una sartén (la más grande que tengais, para que os quepa la mayor cantidad de pizza dentro), le echamos un poco de aceite, poco más de lo que le echaríais a una plancha para hacer filetes (aseguraos de repartirlo bien por toda la sartén), ponemos el fuego medio-fuerte y esperamos a que se caliente. Una vez que el aceite está caliente, ponemos la pizza encima, tapamos, lo dejamos 2-3 minutos (o hasta que veais que está crujiente la masa)… y ¡voilá! Listo para saborear esa deliciosa pizza que acabamos de dejar con una base crujiente. Haceos a la idea de que esto es como mezclar un sandwich de estos que te haces con su mantequilla en la sartén y una pizza (tal como suena).

La miras, te mira... te pide que te la comas, no te resistas, se un buen chico.

Espero que a nadie se le ocurra darle la vuelta a la pizza y ponerla en la sartén por la parte del queso, aunque no os lo creais, ya me lo han preguntado varias veces… supongo que poner la pizza por la base es demasiado comercial para algunos.

Read Full Post »


Fecha de publicación del Diario de un Alérgico: Parte I: 6 de Agosto de 2011.

Si, lo sé, han pasado casi 3 meses en los que muy probablemente podría haber publicado cuatro o cinco entregas más, pero la realidad es que aquí un servidor se confiesa vago, maleante y borracho. Dicho esto, procedo a entregaros las 2ª parte de las desventuras de vuestro Hipersensible de tipo I favorito con un nuevo invitado especial: La ovoalbúmina, proteína de huevo, o la cosa pegajosa y amarilla que está dentro de la cáscara y que echáis en la sartén, el nombre que le queráis dar me es totalmente indiferente.

El Enemigo

Y es que, cuando te confiesas públicamente como alérgico al huevo, una marabunta de gente, a medio camino entre asombrada e indignada, te rodea acribillándote con la misma pregunta: “¿Pero entonces nunca has probado la tortilla de patatas?”. No señores, no. Nunca he probado la tortilla de patatas. Tampoco contemplo como posibilidad darme un festín de tortilla en el momento de un teórico suicidio, como ya se me ha sugerido en más de una ocasión.

Aplíquese esto mismo con el huevo frito (cabrones, que sois una mancha de cabrones).

Pero aquí no acaba la cosa. La alergia al huevo es posiblemente una de las más traicioneras a la hora de mi relación diaria con los alimentos que ofrece el mercado actual. Pensad en cualquier alimento elaborado que consumáis a lo largo del día. El 90% de las pastas que venden en los supermercados lleva huevo. No digamos nada de la bollería. Es más, cualquier tipo de alimento previamente elaborado puede sorprenderte con el uso de huevo en el lugar menos esperado – Campofrío no quiere que disfrute de la mozzarella, y por ende de sus pizzas -. Esta situación se eleva a la enésima potencia cuando mi intención es la de comer fuera de casa y, por supuesto, no tengo ni la más mínima idea si al restaurante en cuestión le habrá dado por usar productos mata-alérgicos en la elaboración de su menú.

Y debo dar gracias por no haber nacido en EE.UU.

Claro que, siendo realistas, no puedo evitar agradecer en cierta medida que esta situación sea así. Los lectores deben de saber sobre el que escribe que, aparte de los adjetivos aplicados al inicio del artículo, es un gordo mental de dimensiones lovecraftianas. Y digo gordo mental porque precisamente mi alergia al huevo me impide saturarme de dulces, tartas, helados y demás basura culinaria, que de otra manera me habrían llevado casi inevitablemente a una situación de obesidad poco saludable.

Y hasta aquí llega la segunda entrega del Diario. Espero que os hayáis reido tanto a mi costa como suele hacerlo mi entorno cercano y prometo volver a publicar cuando me salga de mis alérgicos cojones, que al menos los míos no me matan.

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: