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Posts Tagged ‘María José García Pelayo’


Tras unos días de merecido descanso después de tres largas (y a ratos interminables)  jornadas recorriéndome hasta el último centímetro cuadrado del recinto de IFECA, me siento con fuerzas suficientes para brindaros mi partícular punto de vista sobre la Comic Con Spain celebrada en la ilustre y endeudada ciudad de Jerez de la Frontera. Tres interesantes días en los que me divertí y acabé hasta los cojones a partes iguales.

Y es que desde el mismo momento en que supe que un evento con el nombre de Comic Con iba a celebrarse en Jerez, me dio la sensación de que el nombre se le iba a quedar grande. Aún así, y haciendo un enorme esfuerzo, me guardé mis expectativas y acudí a la convención con la ilusión del que sabe que se ha ahorrado 6€ por ir de “corresponsal periodístico”. Y justo aquí llega el primer momento en el que me ví obligado a sacar la ametralladora. Os explico. Tras una cantidad cuestionable de días esperando respuesta a la solicitud de pases de prensa que enviamos a la organización desde este blog, nos enviaron un correo informando la aceptación de la misma, junto con una bonita imagen aérea de IFECA sacada del Google Maps en la que se nos indicaba que los medios acreditados deberían acceder por el acceso “trasero” del recinto para identificarse. Hasta ahí todo bien. Nuestra sorpresa llegó cuando al encontrarnos mi compañero ElDoctor13 y yo totalmente solos en dicha entrada a las 5:00 PM y preguntar a un guarda de seguridad acerca de dónde debíamos recoger las acreditaciones nos respondió “ni idea, buscad a alguien dentro y preguntadle”. Y ahí que entramos, sin pagar, sin acreditación y sin ná de ná, buscando a un amable organizador que nos solucionara la papeleta. Y ya lo creo que nos la solucionó. Al poco de entrar encontramos a una persona con la camiseta de organizador, y al preguntarle por las acreditaciones nos respondió lo siguiente: “Eso es en la entrada principal. Pero bueno, que da igual, tomad”. Abrió una caja, pilló dos pulseritas negras con el logo del evento y nos la dió. Ni “como te llamas”, ni “me das tu DNI”, ni “te invitó a un café”. NADA. Pero bueno, la cosa es que entramos.

Parecía que había mucha gente. Parecía.

Cabe decir que los 3 días, sin tener la afluencia de público que hubiera cabido esperar, la cosa tardó bastante en acumular gente, pero es que lo del viernes y el domingo fue criminal. Mucho espacio para tan escasa cantidad de gente, y en el caso concreto del viernes por la tarde con poco que hacer debido a la preocupante ausencia de actividades, que alcanzaron su punto álgido (y me estoy pasando) durante la jornada del sábado. Así que ante la perspectiva de pasarnos varias horas de brazos cruzados, nos guardamos la vergüenza en la mochila, echamos un pitillo en el patio exterior y nos lanzamos a la aventura. Tanto nos lanzamos a la aventura que nos cruzamos con la excelentísimamente pepera alcaldesa de Jerez, María José García Pelayo. Dónde muchos la miraban con cara de poner una bomba a su paso (y muy merecidamente), nosotros nos hicimos una foto con ella. Como suele decirse en estos casos, lo hicimos por los loles.

Estuvo amable la mujer. Se creería que éramos votantes.

Una de las paradas casi obligadas en cualquier evento de este tipo en Jerez, y especialmente focalizado en las diversas ediciones del Salón del Manga que se realiza en el mismo recinto, es la del stand de Soft-Combat, también conocido cómo “mírame, tengo una espada de gomaespuma y me creo Leónidas”, y me incluyo en esta definición. Hay que reconocer que esta actividad es el comodín perfecto para cualquier evento de este tipo, pero de igual manera que me resulta poco coherente su presencia en una convención de cultura japonesa, tanto más me lo parece en un evento en teoría enfocado al mundo del cómic. Obviando este detalle, es de las pocas actividades que, junto con el Trono de Hierro y el espacio de Media Markt ya mencionados por mi compañero en la anterior reseña, mantuvo un flujo constante de participantes.

Un Batman en miniatura peleando con dos hachas de mano. ¿Es o no es adorable?

Algunos de ellos incluso volvían a ponerse en la cola de entrada nada más salir. Concretamente este último grupo de participantes estaba compuesto casi exclusivamente por niños y por sus deshinibidos progenitores, que disfrutaban casi más que los chavales pegándose espadazos como si del Capitán Trueno se tratase. Como apunte curioso, he llegado a la conclusión de que todo hombre pierde cualquier ápice de vergüenza cuando se convierte en padre. He visto auténticos espectáculos. Siguiendo con el tema de las espadas, aparte de la lucha 1 contra 1 a espadazos típica, los organizadores se sacaron de la chistera varias modalidades, entre ellas un Círculo, en el que los participantes se sentaban con los ojos cerrados en dicha formación mientras los atrezados colaboradores del stand les situaban armas desperdigadas por la “arena”. Cuando abrían los ojos, a correr por armas y maricón el último. Mención aparte merece también el stand de tiro con arco (también en su versión de soft-combat), que funcionó bastante bien durante los dos primeros días pero que estuvo totalmente abandonada el domingo, aun cuando había gente esperando a ver si llegaba algún voluntario para participar. Tirón de oreja, chavales, que está feo.

Es mi deber, además, mencionar que CapitánZocalillo y un servidor nos presentamos al torneo de 1 Vs 1 del sábado, pero fuimos vergonzosamente apeados del mismo en las primeras rondas por adolescentes hipermotivados. Hemos perdido nuestro mojo.

Continuando nuestra visita, desde la zona de espadeo se llegaba al escenario, dónde aparte de los espantosos momentos de karaoke (en serio o aprendéis a cantar antes de subiros ahí o esperáis a que me emborrache y sea capaz de reirme) y de los obligados concursos de cosplay, tuvieron lugar una serie de concursos para comprobar cuán frikis eran los visitantes del salón. Y ahí La Tasca se llevó un premio, pero vayamos por partes.

El primer concurso que tuvo lugar fue el de “Postura Friki”, en el que se testaba la capacidad de los participantes de aguantar con la pose de alguno de sus personajes favoritos durante la mayor cantidad de tiempo posible. O al menos eso nos pareció entender. Creo que no debo explicar el hecho de que no haya fotos ni nada más que comentar al respecto, ¿verdad? Pero un salón del cómic no sería lo mismo sin lo que a mi entender es el concurso por excelencia en este tipo de eventos: El FrikiTest, en sus modalidades individual y grupal. O debería serlo de no ser por la total ineptitud de los organizadores del mismo. A ver, señores míos, si el chaval que hay en el escenario lo está haciendo bien, ¿por qué narices tiene que aparecer “el jefe” del garito, sentarse entre público e interrumpir el concurso cada vez que le sale de los cojones? Sobre todo cuando es para soltar perlitas como “¿En qué periódico trabaja Superman…? En ninguno, el que trabaja es Clark Kent”. Espero que los organizadores tenga en cuenta este dato y procuren evitarlo en próximas ocasiones [ESTE TEXTO HA SIDO EDITADO POR ÓRDEN DE LOS REDACTORES DE LA TASCA, YA QUE AL PARECER, EL ANTERIOR RESULTÓ OFENSIVO. EL ESCRITOR TIENE LOS COJONES HINCHADOS, PERO ACATA LA ORDEN DE LA MAYORÍA]. Pero el caso es que, salvo por ese detalle, fue un concurso ameno y con un nivel de dificultad bastante aceptable. Y como dije antes, aquí La Tasca dio un golpe sobre la mesa. El equipo que ganó el FrikiTest grupal estaba formado por CapitánZocalillo, ElDoctor13 y tres de nuestros parroquianos, uno de ellos además un comentarista de la Tasca especialmente activo, y que se impusieron tras una exhibición de conocimientos impresionante en la ronda final.

Más gente que en Comedia un sábado

El Equipo Perico celebrando la victoria. Os juro que son buenos chavales.

Estaban encantados con los premios [Modo Ironía OFF]

El tercero de los concursos fue una versión muy libre del “Smonka” de los humoristas más chanantes de la televisión.  Conste que la idea, a priori, me parece muy buena, pero para ello hay que saber llevarlo. Y para saber llevarlo hay que tener gracia. Y lo que es más, los concursantes deberían de tener un poquito de “curturilla generá”, además de algo de vergüenza. Es ofensivo que alguien sea capaz de decir que la canción “Libre” la hizo famosa La Mosca. El pobre Nino Bravo tuvo que retorcerse en su tumba. Por lo demás el último concurso, llamado “Factor Comic Con”, fue el más idiota de todos. En palabras de uno de los organizadores: “Es como el Factor X de la televisión. Tú te subes al escenario, haces lo que te de la gana y si nos hace gracia te llevas un premio”. También me disculparéis por haber considerado tener mejores cosas que hacer.

Antes os dije que me parecía un poco fuera de lugar que hubiera una sección de soft-combat en un evento sobre el mundo del comic, ¿verdad? Pues aún no ha llegado lo peor. Dos de las actividades más ilógicas de las que nos encontramos estaban justo al lado del escenario: Parkour e Indoboard. El Parkour puede ser más conocido por los lectores, al menos para aquellos que vieran Yamakasi en su época, pero de la otra actividad fue la primera noticia que tuve. Básicamente consistía en algo parecido a una tabla de surf pequeña y un cilindro colocado bajo la misma, con el objetivo de mantener el equilibrio. Efectivamente, todo muy acorde con la temática de la Comic Con. A esto sumarle que fuentes cercanas a los chavales que hicieron la exhibiciones de Parkour me informaron de que más de uno de los que llevaban la sección volvieron a sus casas bastante más que magullados. Los lumbreras de la organización les colocaron un andamio de obra y les dejaron el suelo de cemento a pelo, ni una vulgar colchoneta. Otro puntito que se llevan.

El susodicho andamio. Una trampa mortal, como podréis comprobar.

Ni wikipedia sabe de qué va esto

Y ya para ir terminando, que vais a conseguir trabajo antes de terminar de leer esto, el que a mi juicio ha sido ha sido el aspecto más sorprendente de todo el evento después de la escamante ausencia de actividades relacionadas con el comic. Sólo seis tiendas en 50.000 m² de recinto ferial. Comprendo que la cosa está mal para todo el mundo, pero sólo en el Salón del Manga de Jerez de este mismo año hubo muchas más. Además, y ya dejando el modo cabrón a un lado, hablando con los vendedores se dio una circunstancia común que me sorprendió de sobremanera. La mayoría de las tiendas hacía poco que habían decidido prescindir de un espacio comercial físico para dedicarse a la venta on-line. Sin contar con las que directamente habían recurrido a la venta por internet sin plantearse siquiera exponer sus mercancías en local (entre ellas la tienda de videojuegos Alone in the Retro, propiedad del dibujante de Marvel y DC Salva Espín, a quien tuvimos el placer de realizar una entrevista que publicaremos en pocos días). Supongo que, a fin de cuentas, el negocio del frikismo, que vive de la venta de caprichos más que de necesidades, puede ser una de las que peor está llevando la situación económica actual.

¿Mi conclusión acerca de estos tres días? Más le vale a la empresa organizadora espabilarse un poco, porque lo que podría haber sido una grata sorpresa, sin grandes aspavientos, se ha convertido en un quiero y no puedo de dimensiones preocupantes. Aun así animo fervientemente a los organizadores a que sigan intentándolo. Quien sabe si finalmente lograrán un evento a la altura del nombre que le han dado.

Y si no, siempre nos quedarán las graditas.

Olía que daba gusto a cigarrito aliñao.

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