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En esta serie de post intentaré elaborar una selección de series animadas infantiles emitidas entre finales de los 80 y la década de los  90 basándome en un baremo entre su calidad y su popularidad y repercusión.  La mayoría de las veces los puestos en la lista son indicativos y no significa estrictamente que una serie sea mejor que la anterior en todos los aspectos.

Enlaces a anteriores entregas:

Parte 1

Parte 2

Parte 3

Parte 4

2- David el Gnomo

Un referente absoluto, no solo de las series infantiles en España, sino de la animación patria. Con unos escasos 26 capítulos, el programa ha tenido no solo incontables reposiciones en los canales nacionales sino también fuera de nuestras fronteras.

Dale, papi, que toy suelta como gabete!

La razón de su éxito es que su carácter educativo esta bien integrado en la narración de la serie y el ambiente de la vida de los gnomos, que conocemos de la mano directa de David. Desde la música al diseño del mundo oculto de estos seres míticos, se construye un cuento de hadas heredado de las mejores tradiciones europeas en la que se puede saltar con naturalidad a varias clases de relatos, donde lo común es  la pedagogía a través del ejemplo del barbudo protagonista. Por un lado, conocemos las costumbre y forma de vida del diminuto pueblo, caracterizadas por el respeto a los seres vivos y el medio ambiente; se nos muestran tanto labores y usos comunes a los humanos, como la artesanía, la apicultura, la cerámica, etc… y otras exclusivas de los gnomos, como su vida dentro de los arboles o las etapas de sus longevas vidas.

Por el otro lado, también tenemos episodios donde los trolls y otros desafíos  mágicos o mundanos, ponían a prueba la inteligencia y determinación de David para ayudar a los demás. En su vertiente más aventurera, la serie intentaba recalcar la importancia del uso de la reflexión, la astucia y el altruismo para salir airoso de los problemas; de esta forma se complementa el aspecto ejemplarizador antes dicho.

Esta típica, pero en otras series muy mediocre, estructura, le ha valido el reconocimiento no solo de su éxito, sino también del cariño y la aprobación con la que las varias generaciones que han disfrutado de ella la recuerda. Al igual que Alfred J.Kwak, es una de esas que querrías ponerles a tus hijos.

Gnomos en una rave

Para terminar, no puedo dejar de mencionar el magnifico episodio final, donde se nos presenta la muerte de David y Lisa. Acompañados por un tercer gnomo, amigo suyo, el trio se dirige a un lugar adecuado para afrontar el fin de su larga vida. Vemos al querido protagonista despedirse de su esposa en vistas del inminente final que a todo nos ha de llegar. Dice mucho de una serie atreverse a plantear un tema tan doloroso y difícil a los niños, y en este capitulo de conclusión la muerte se plantea como algo triste, pero natural, intentando dejar al final una sonrisa por los recuerdos de amigos y familiares. Finalmente, el matrimonio y su compañero se convierten en arboles, dando por concluida su historia y la serie con un broche inmejorable.

Aunque, muchos años después llega una siniestra y perturbadora reflexión: Los gnomos al morir se convierten en arboles, pero… ¿Dónde viven los gnomos?

Recalificación funeraria.

1-Gargolas

El primer puesto de cualquier lista siempre es tema de discusión y se muy bien que esto no va a ser una excepción. Así que me veo en la obligación de daros las razones por las que creo que estos héroes mitológicos deben coronar esta lista:

Según las malas lenguas este producto fue la respuesta de la todopoderosa Disney al éxito de la ya mencionada “Batman:The animated series”. Y vistas su atmosfera nocturna, su cuidada elaboración y el hecho de que la empresa no haya vuelto a producir una serie de este calibre (en cuanto a lo que genero de aventuras/ superheroico se refiere) esta teoría no parece ridícula ni mucho menos.

Una buena muestra de la atención puesta a la serie está en que, solamente para ponernos en situación inicial, se toman 5 episodios de 20 minutos (recopilados en un único VHS de la época como una película). Aquí vemos asentadas las bases de las gárgolas, su relación con los humanos y su rudimentaria pero interesante cultura, en la que el sentimiento del clan es tan instintivo que no tienen necesidad de nombres ni concepto de padres-hijos (aunque posteriormente estos hábitos fueron abandonados). Pese a que el resto de la serie transcurra 1000 años en el futuro, de los personajes y los conflictos heredados por este inicio medieval de la historia reaparecen en capítulos posteriores y son una gran fuente de recursos y tramas, lo cual da un sentimiento de un trasfondo bien elaborado y entrelazado.

Pese a lo variopinto de las 6 gárgolas protagonistas, todas afrontan, en grupo y en solitario, una existencia que ya en su época natal estaba marcada por el alineamiento y una creciente tensión con los humanos, que no mejora mucho un milenio después; siendo los últimos de su especie y obligados a llevar una existencia oculta. Claro que es especialmente Goliath, reflexivo y meditabundo, quien encarna mejor este ideal de héroe atormentado y abnegado por su deber.

El resto de personajes de los personajes de serie goza también de un buen diseño tanto a nivel estético como de personalidad, tanto si se trata de una policía neoyorquina como del rey de las hadas.

Demona y Macbeth: una de las relaciones más tormentosas de la serie

Y es que lienzo completo de la serie resultaba de una amalgama pintoresca: Una mezcla de leyendas artúricas, mitología shakesperiana (en lo que es a mi juicio uno de sus rasgos más destacables), nórdica y del resto del mundo contrastan con otras sobre mafias, milagros tecnológicos o incluso los míticos Iluminati. Todo esto  proporcionaba una magnifica fuente para dar un sinfín de amigos, enemigos, y ambas cosas a nuestros héroes.

Pero si hay que destacar a alguien por encima del resto es, sin duda, David Xanatos. Un tipo elegante y extraordinariamente inteligente y rico. Pero pese a su fortuna el interés final de Xanatos no es lo material; ya que su deseo último es conquistar la vida eterna y escapar de la mortalidad humana.

Lex Luthor + Antonio Banderas

Aparte del carisma propio del personaje, esta motivación del miedo a la muerte consigue despertar cierta empatía y simpatía de la que no gozaría un antagonista con fines más mundanos. Al fin y al cabo ¿Quién no ha deseado eso mismo nunca? Por otro lado, su eterna relación de alianza-enemistad con las gárgolas terminaban por rematar el interés del personaje y convertirlo en la pareja de baile ideal para los héroes.

En definitiva, pese a una acusada decadencia en la última temporada (de 13 episodios y conocida como “Las crónicas de Goliath”) y a las limitaciones y carencias propias de su naturaleza, esta es una serie que puede ser revisionada o conocida por un público más adulto que los espectadores infantiles sin temor a que haya perdido su calidad.  Sagas como la de Avalon o los viajes con  la puerta del fénix siguen resultando entretenidas y atractivas tanto o más que el primer día, y cuando hablamos de series de nuestra infancia esto es decir bastante.  Su gran merito final es, a mi juicio, que a diferencia de otros productos similares de Marvel o DC, la historia no cuenta con un trasfondo previo de décadas de comics de donde sacar ideas, sino que todo es elaborado de cero de una forma más que satisfactoria.

Angela Broadway

Además es una de las pocas series en las que el gordito se queda con la chica

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En esta serie de post intentaré elaborar una selección de series animadas infantiles emitidas entre finales de los 80 y la década de los  90 basándome en un baremo entre su calidad y su popularidad y repercusión.  La mayoría de las veces los puestos en la lista son indicativos y no significa estrictamente que una serie sea mejor que la anterior en todos los aspectos.

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Parte 2

Parte 3

 4. Bola de Dragón

De forma opuesta al anterior puesto del top, si en esta lista únicamente se valorase la popularidad, este debería ocupar sin duda número 1. Sencillamente, es imposible no conocer la serie que rompió de una patada la puerta que ya habían empezado a abrir otras en décadas anteriores, tales como Mazinger Z o Heidi y Marco, y supuso la expansión y el asentamiento del fenómeno manga en nuestro país. Una maquina de hacer dinero que, desde su nacimiento, ha encontrado la forma de ganarse un hueco permanente en el mercado ya sea en forma de manga, anime, videojuegos o películas y que además constituye una autentica piedra angular del  genero shonen del comic japonés.

Momento culmen de muchas infancias

En pocas series conocemos al protagonista cuando apenas es un mocoso y le acompañamos a lo largo de su vida mientras se convierte en hombre, padre e incluso abuelo. Goku, junto a sus compañeros y rivales de pelea, es uno de los más carísmaticos y queridos personajes de cuantos han aparecido en la televisión nacional y una de las poquísimas cosas en común que pueden tener el friki que juega a las magic y el cani taleguero.

A lo largo de todo este proceso hay un evidente aunque paulatino, cambio del tono de la serie. Nuestra historia comienza con las aventuras de un niño con cola de mono que busca las mágicas bolas del dragón y es a través de torneos de artes marciales y luchas contra villanos y conquistadores malvados, que la serie acaba convirtiéndose en una sucesión de cruentas y eternas peleas contra demonios y engendros de categoría cósmica que cuentan cada uno con no menos de 3 transformaciones distintas. “Ahora voy a enseñarte mi verdadero poder/mi verdadero cuerpo” ¿Hay una frase más repetida en Dragon Ball Z?

De la misma manera, pese a contar con secundarios tan legendarios como Mutenroshi, Krilin o Picolo a todos acabó por llegarles el momento de ser meras comparsas frente a la figura central de Goku, que es el único que acaba por vencer a todos los grandes enemigos de la serie. Incluso contra Cell es su ayuda espiritual lo que permite a Gohan cargarse al androide, demostrando que incluso muerto tenía que acudir a sacarle las castañas del fuego al resto. Y esto teniendo el grueso de estos palmeros lo componen gente que en su momento es presentada  como rivales cuasi imbatibles para acabar siendo mera carne de cañón, aunque algunos como Vegeta llegarán a tener ciertos momentos de lucimiento.

Quizás precisamente una de sus mayores virtudes consista en  haber sido capaz de mantener a los espectadores fieles a la historia de Goku y sus amigos pese a esta progresiva evolución y que todos aceptásemos las sagas de Freezer, los androides y Celula, etc… como el culmen de lo molón. No importa que la historia se volviera repetitiva o que algunos combates se alargasen durante capítulos y capítulos hasta lo inaguantable, durante las mañanas de muchos veranos las repeticiones de Bola de Dragon se convertían en  un visionado obligatorio si estabas frente al televisor.

Para finalizar e ilustrar el seguimiento del que gozó Son Goku desde sus primeros pasos por el país os recomiendo un testimonio de primera mano de alguien que vivió una de las modas más peculiares, tanto por el seguimiento que tuvo en determinadas autonomías como por su desconocimiento general en el resto: las fotocopias de Dragon Ball, por el ilustrisimo Marc Bernabé.

3. Dragones y Mazmorras

Una serie rodeada con un fuerte y peculiar sentimiento nostálgico. Uno de los mejores ( y más coreados) openings de toda su generación nos situaba rápidamente en la búsqueda infatigable de un grupo de jóvenes por escapar de aquel mundo infernal y misterioso, mientras evitaban al maléfico Venger y recibían la criptica guía del Amo del Calabozo (que además alardeaba de una capacidad para esfumarse digna del mejor Batman). Este viaje para volver a casa nos llevaba por un amplio escenario donde aquel universo fantástico desplegaba un abanico de situaciones imaginativas, intrigantes y a menudo tétricas en la que no faltaban castillos custodiados por hordas de monstruos, las colosales ruinas en la que aguardaban criaturas oscuras y, casi siempre, el espejismo de la oportunidad de volver a casa que se desvanecía al final del capitulo dejando de nuevo a los niños encerrados en aquella dimensión.

¿Fue Bobby un precursor de los bronies?

Además de su magnifica ambientación, está rodeada de un halo de leyenda debido principalmente al hecho de no estar concluida, lo que da lugar a un sinfín de interrogantes: ¿volverían finalmente los chicos a casa? ¿Cuál era la verdadera relación entre Venger y el Amo del Calabozo? Y sobre todo ¿Cuál fue la verdadera causa de su cancelación? No descubriremos nada si decimos que hay miríadas de textos en la red que tratan estos temas, aunque pocos de ellos debidamente documentados, y que incluso la sinopsis y guion del último e irrealizado capitulo puede encontrarse sin demasiadas complicaciones.

Viendo las tramas de algunos de sus mejores capítulos, no es increíble pensar que algunos elementos de la serie pudieran llegar a causar cierta incomodidad a algún que otro colectivo de padres conservadores. La ya mentada atmosfera siniestra de a que hacia gala el programa en algunos episodios nos brindó historias como la del cementerio de dragones, en la que Hank llega a tener la vida de  Venger en sus manos aunque finalmente decida perdonarlo, o “El tiempo perdido”, en el que los héroes ayudarían a un piloto nazi (ahí es ná) a volver a su tiempo.

Y sin embargo creo que es esa falta de miedo a presentar historias con cierto toque de dureza lo que la hizo tan atractiva para los espectadores, que siempre están cansados de series que no les tomen en serio. El grupo de protagonistas, con sus arquetípicos roles del virtuoso líder, el vanidoso cobardica o el impetuoso pero bien intencionado niño, logra mantener un equilibrio entre la heroicidad y la cercanía que los convierte en personajes accesibles y carismáticos.

Para concluir, la mejor prueba de su calidad es que ha envejecido bastante bien y que a día de hoy su revisionado no provocará desilusión ni vergüenza ajena (no como otras series de frutas parlantes o karatekas pijameros con robots gigantes). Por ello creo que no merece menos que figurar en el top 3.

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En esta serie de post intentaré elaborar una selección de series animadas infantiles emitidas entre finales de los 80 y la década de los  90 basándome en un baremo entre su calidad y su popularidad y repercusión.  La mayoría de las veces los puestos en la lista son indicativos y no significa estrictamente que una serie sea mejor que la anterior en todos los aspectos.

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Parte 2

7- Oliver y Benji

Servidor, apenas si ha conseguido ver un partido de futbol entero en toda su vida. Esto no impidió que fuera uno más en esas legiones de niños que se plantaban frente a la caja tonta a corear arrítmicamente aquello de  “… ¡Oliver, Benji, sueños de campeón!…”  y asistir a esos titánicos encuentros con los que nos deleitaban estos magos del balón.

Varios son los elementos que, pese a las risas que nos provocan hoy en día, nos cautivaron en su momento y la convirtieron en una de las series infantiles más reconocibles en la historia de la TV nacional: aquellos campos kilométricos de curvaturas imposibles, ese omnipresente comentarista, esos saltos por coger el balón que desafiaban toda ley física y que duraban lo suficiente como para que los jugadores se planteasen cuanto necesitaba su equipo conseguir la victoria o la influencia de Nietzsche en el nihilismo post-moderno…

En nuestro imaginario colectivo ocupan un lugar privilegiado aquellos portentos deportivos de pintorescos nombres, de los cuales cada uno teníamos nuestros favoritos. Curiosamente casi ninguno tenía entre sus predilectos al soseras de Oliver, normalmente estas plazas de honor estaban reservadas para Benji Price, con la inolvidable voz de Pepe Carabias; el macarra de Marc Lenders o el casanova cardiaco Julian Ross.

Simplemente listar a los carismáticos personajes que aparece en la serie nos podría llevar varios artículos. Además de una personalidad bien marcada, cada uno venia equipado con su propio arsenal de técnicas que solían ser o bien imposiblemente complicadas (mítica la catapulta infernal) o bien absurdamente exageradas, convirtiendo un tiro de balón en un proyectil bélico capaz de romper una red o empotrar a un portero contra la pared.

Aunque quizás lo más increíble es cuando aparecían rivales que usaban técnicas secretas como el fuera de juego o pasarse el balón en el centro del campo sin avanzar ni atacar, auténticos epítomes de la estrategia futbolística.

Y lo más destacable es que no solo recordamos a los personajes más relevantes, sino también a todo ese redil de jugadores secundarios, condenados eternamente a hacer de palmeros siendo, o bien victimas de las habilidades de los jugadores prodigios, o bien comentar las jugadas de forma dramática. Solo estaban ahí para rellenar hueco y poco más, y puede que ni siquiera recordemos su nombre; pero sin esta panda de peladores la serie no seria lo mismo.

Bruce Harper, Pelador Mayor del Reino

6- Erase una vez…

¿Cuál de entre todas las series de esta franquicia a es a la que me refiero? Eso lo dejo a la elección de cada uno. Todas logran hacer su contenido atractivo y didáctico para sus jóvenes espectadores, que es al fin y al cabo de lo que se trata. Obviamente, “El cuerpo humano” es la que más se recuerda y es, sin duda, el buque insignia de la saga (además se veían mamellas en la intro); pero lo cierto es que bien te estuvieran contando las peripecias de los exploradores o los logros de los inventores, conseguían captar tu atención haciendo más fácil retener el conocimiento adquirido y optimizando el proceso pedagógico (o al menos eso dicen los anuncios de los fascículos otoñales).

Y esta es la cara que pone tu cerebro cuando escuchas Fito y Fitipaldis

En total fueron 5 series educativas las que se albergaron bajo el titulo de “Erase una vez…” : El hombre, los inventores, el cuerpo humano, los exploradores y las Americas. También estaba la de “El espacio” y que era una serie más propiamente dicha, con sus tramas y argumentos, alejada del tono pedagógico de sus compañeros (que no por ello del educativo)

Con el fin de hacer las explicaciones lo más accesibles posible a los infantes, todas las series de la saga mantienen un elenco de “arquetipos” como el maestro, los chicos malos, el gordo bonachón, el impoluto y perfecto protagonista , etc… aunque a veces esto podía conducir a que un virus del sarampión tuviera la misma cara que Hernán Cortes, no por ello dejaba de ser un bien sistema para ubicar los roles rápidamente.

No puedo terminar de hablar de esta serie sin compartir con vosotros, queridos tasqueros, que “El cuerpo humano” dejo en mi más temprana infancia un gran trauma. Y es que ver que dentro de mi cuerpo existían unos “humanoides” me hacia plantearme si esos humanoides no tendrían a su vez dentro otros humanoides y así ad infinitum. O quizás todos nosotros seamos celulas dentro del cuerpo de un gigante, pero aun no lo sepamos.
Por suerte estas cosas ya no me pasan.

Uy, perdonad, que me toca tomarme la pastillita…

5- Batman

Este puesto puede ser bastante discutido ¿Tanta gente se acuerda de ella o la veía siquiera como para situarla en el meridiano del top? Bueno, lo cierto es que si en este recuento solo contase la calidad técnica y armamentística de  la obra, esta serie bien podría optar al numero 1.

Creada a la estela de las exitosas películas de Burton, esta serie es considerada por muchos el espejo en que todas las series de superhéroes deberían reflejarse. Hay incluso algunas conjeturas que argumentan que “Gargolas” fue la respuesta de Disney a este éxito de la Warner Bros. Y lo cierto es que no le faltan méritos para tener tan alta consideración entre la gente que la ha disfrutado.

La atmosfera nocturna perpetua en todos los capítulos, historias inspiradas en los mejores conceptos sobre el mundo del murciélago, la sombría Gotham como escenario y una magnifica animación la convierten en una serie tan entretenida como sofisticada. La habilidad para consolidar y armonizar todas las facetas de Batman y su compleja mitología consigue ofrecernos la que quizás sea la representación más completa y ecléctica que se ha podido ver en todas las películas y series del héroe, explotando todo lo atractivo que ha convertido al caballero oscuro en un héroe icónico.

El programa seguía  habitualmente una estructura de capítulos auto conclusivos, lo cual la hacia bastante accesible para acercarte a ella si la pillabas haciendo zapping, entre alguna de sus erráticas emisiones por Tele5.  Pero como ya he dicho,  parece que por desgracia la popularidad de la serie en España nunca llegó a hacerle justicia a su calidad.
Hay poco más que decir: si sientes simpatía por las aventuras de Batman y no conoces esta serie, te recomiendo que le des una oportunidad y compruebes su buen hacer por ti mismo. Para facilitaros esta labor, concluyo con esta recopilación de El Crítico de la Nostalgia donde recomienda los 11 mejores episodios de Batman.

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En esta serie de post intentaré elaborar una selección de series animadas infantiles emitidas entre finales de los 80 y la década de los  90 basándome en un baremo entre su calidad y su popularidad y repercusión.  La mayoría de las veces los puestos en la lista son indicativos y no significa estrictamente que una serie sea mejor que la anterior en todos los aspectos.

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10- Spiderman

Como aficionado a los superhéroes he podido observar que tradicionalmente en España los héroes Marvel son bastante más conocidos que los de DC (exceptuando por supuesto a los icónicos Batman y Superman). Creo que tal cosa se debe  a dos factores claves: la mejor situación editorial de la que la primera ha disfrutado tradicionalmente frente a la segunda y, asimismo, a que las series animadas de Marvel, pese a su inferior calidad, han tenido más seguimiento en nuestro país. Y la principal responsable de ello, junto a X-Men, es sin duda esta serie.

Bien es cierto que tratándose de un icono intergeneracional como este, con una capacidad enorme de conectar con su público, lo tenían bastante fácil para hacerlo bien. Todos queríamos ser Spiderman mientras repartía mamporros y chascarrillos a partes iguales entre los villanos, pero todos nos sentíamos Peter Parker cuando la guarrilla pelirroja de Mary Jane le dejaba plantado o tenia que hacer horas extras para poder llegar a fin de mes.

Peleita de amigos

A esto tenemos que sumarle una estupenda galería de secundarios, con personajes tan carismáticos como J. Jonah Jameson (El Don Pablo Ramirez Sañudo americano) o la sobreprotectora Tia May. Por no mencionar a un plantel de enemigos que se encuentra entre los mejores del comic y que no cesaron en su empeño de hacerle la puñeta a nuestro trepamuros favorito.

Destacar también que uno de los grandes aciertos de la serie  que es prácticamente todos los personajes relevantes del universo Marvel desfilaron por ella, dándonos la oportunidad de conocer su trasfondo e historia sin necesidad de haber leído un comic suyo: Los 4 fantásticos, Iron Man, el Capitan América, los X-Men, Daredevil…  las pocas excepciones a esta regla podrían ser Hulk, Thor y los Vengadores como grupo en sí. De esta forma el programa se convirtió en una de las formas más efectivas de presentar al gran público la riqueza de personajes y escenarios con la que cuenta la Casa de las Ideas.

Una escena de Spider Swars, la saga con la que culminaría la serie.

Asimismo, también supieron adaptar diversas sagas clásicas del trepamuros y convertirlas en un producto accesible al gran público. Incluso pudimos disfrutar de una versión de la legendaria “Secret Wars” centradas en Spidey.

En el saco de los “peros” del programa tenemos una factura visual bastante mediocre. La habitual cortinilla de transición donde veíamos a nuestro héroe balanceándose entre los rascacielos de Nueva York  utilizó unos efectos especiales que la hicieron lucir desfasada al poco tiempo de salir, también podíamos ver casos en los que la animación repentinamente se ralentizaba o incluso algún metraje puesto “marcha atrás” al más puro estilo de la infame cascada de “Anaconda”.

Pese a ello,  la serie obtuvo un gran seguimiento y abrió la puerta a un sinfín de juguetes basados en Spiderman que a día de hoy siguen colmando las estanterías. Los ejecutivos de Marvel eran felices y nosotros éramos felices          ¿ Que más podemos pedir?

9-La vuelta al mundo en 80 dias

Cuando yo vine al mundo esta serie llevaba ya varios años dando guerra y surtiendo las reuniones infantiles de alegres canciones sobre aprender o silbar o viajar alrededor del mundo. Y sin embargo su éxito se alargaría durante otros 10 años, llevando a que en  1993 se realizaran las decepcionantes secuelas basadas en “Viaje al centro de la Tierra” y “20.000 leguas de viaje submarino”

Adaptando la novela homónima del inmortal Julio Verne, este programa encandiló a miles de pequeños espectadores que acompañaban al encantadoramente repelente Willy Fog y sus secuaces Tico y Rigodon (un francés y un andaluz como duo cómico, hay que reconocer que es todo un filón) en su empeño por dar la vuelta al globo en un periodo de 80 días. Su encanto y  buen hacer la transformó en una fuente de buenas audiencias y de diversos productos para los más pequeños que abarcó desde álbumes de cromos a casetes con las melodías de la serie.

"Ya se me ha vuelto a ir la mano con el cloroformo"

A los héroes principales los acompañaría la Princesa Romi (según mis últimas investigaciones, un avatar de Lydia Bosch), los patanes de Dix y Bully o Transfer, el lobuno maestro del disfraz. Por cierto, hay que llamar la atención sobre que si bien Fog logró completar el recorrido en el tiempo previsto lo hizo casi siempre valiéndose de su fortuna de especulador capitalista, mientras que tanto los detectives como el villano transformista lograban pisarle los talones (si no llevarle la delantera) sin una perra gorda ni un visado de Lord ingles. De hecho hubiera sido interesante ver más de la serie contando las argucias de Transfer para llegar antes que Fog a los sitios y plantearle trampas y tribulaciones día si y día también.

No puedo cerrar esta reseña sin decir que hablando del personal con esta gente me he quedado patidifuso al ver que casi nadie acierta con el animal al que encarnaba el gabacho de Rigodon. Las propuestas han sido estremecedoras: un mono, un canguro, un ratón:

En serio, si no sabeis distinguir que esto es un gato tened mucho cuidado a la hora de comprar una mascota

8- Alfred J. Kwak

Si tenéis alguna duda sobre porque esta serie ha de estar en la lista, solo teneis que ver el siguiente video, correspondiente al segundo capitulo:

La escena viene a resumir muy bien la naturaleza de esta serie: agridulce pero esperanzadora, como un buen cuento infantil. No en vano, el autor de la obra de teatro original, Herman Van Veen, confesó haberse inspirado en las reflexiones que le produjo haber atropellado accidentalmente a un pato pocos días antes de recibir el encargo. Porque desde luego, la historia de aquel pato simpático y valiente no se abstuvo de presentar diversas aventuras en las que se abordaban temas como el ecologismo, la injusticia o el racismo. En varios capítulos vemos a Alfred defendiendo a las ballenas, a los marginados y enfrentándose a personajes con no poca crueldad y malicia causantes de abusos ante los que el protagonista intentaba enseñar que no hay que permanecer impasible.

Durante sus andaduras se encontraría con fuertes apoyos, como su padre Henk, que siempre se me antojo una especie de Tio Phil convertido en topo, o su novia Winnie, una patita de plumaje negro con la que nos introducirían el espinoso tema del apartheid, o su amigo de la infancia Ollie, una cigüeña que se convierte en presidente de la primera democracia de su país (ahí es nada). Pero por supuesto si a alguien recordamos todos es a Dolf, un cuervo cuyo pasado trágico marcado por la muerte de su madre y el alcoholismo de su padre, le llevarían a optar por una conducta contraria a la de Alfred, usando la mezquindad y la codicia como forma de vida y llegando a convertirse en un sosias de Hitler o Napoleón.

Claro, que también hubo quien no pilló bien el mensaje de la serie.

Y es que la combinación de una esplendida factura visual, las entrañables canciones  y  una narración de gran carácter educativo la convertían en un producto de calidad reconocida tanto por sus jóvenes espectadores como por los adultos. Yo personalmente tengo claro que si algún día tengo hijos, esta es una de las series que quiero que vean y tengo claro que no soy el único.

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